lunes, 24 de septiembre de 2018

Al hilo rojo

Literal y puramente, 
con gritos y abrazos, 
secretos y verdades, 
recordaré en nuevos meses
todo lo que pasó en los últimos cuarenta y ocho
desde que viniste al infierno
tan tú, acelerado y precoz. 
Acuérdate de mí como de “no puedo vivir sin ti”,
“efectos vocales” y “un violinista en tu tejado”,
pa’ no olvidarte de mis tildes ni yo de tus acentos, 
como si de mi vientre hubieras salido.
Ojos color negro azabache, 
como Platero los dos, juntos rebuznamos.
Compartir el frío dentro de plumas azules, 
cuando fuimos siameses 
y nos pensaron como naranja entera.
Inmortal la arena de febrero
del año que abriste las puertas,
siendo dos ajenos en casa
sin opciones a alejarse.

Hasta que las fronteras nos separen...

¿Cuáles?

miércoles, 12 de septiembre de 2018

25 de agosto

Soy lo que ves,
lo que se desvanece cuando no queda sol, 
lo que surge cuando respira contigo.
Soy junto a lo que eres, 
junto a lo que somos, 
con historia.
Que se junten mi luz y la tuya, 
y que vuelva el haz blanco.

Lo especial se hace eterno
por encima de vacíos, 
separando aguas; 
lo eterno es especial cuando los cristales chocan.
Que el roce no hace el cariño si no hay ya ciento volando.

Por si nos caemos, por si flotamos: 
recordar los almendros en flor nunca vino mal.
Por si me hace falta volver del océano 
para verte mejor.
Por si me pierdo en el Coliseo
y no encuentro la vuelta.

Veinte sentidos para huir del roce, de tu Sol, 
del haz blanco, de las gaviotas y de las cuentas
que no nos salen al volar.
Somos lo que vemos, lo que rozamos, 
lo que respiramos. 
Yo quiero mil gatos contigo, y respirar maullidos

existiendo juntos.