miércoles, 19 de abril de 2017

A quien necesite escucharlo

Las nubes guardan tu nombre
como si su sangre estuviera en ti.
Las gaviotas se despiden de las caracolas
con lágrimas en las alas;
quieren conocer el patrón de
tu espuma rompiendo el cielo.

Jazmín no es
sino sábana vacía,
tras existir tú y
el palacio de cristal,
en el que inhala la tierra
el bálsamo de tus poros.

Eres grito cuando eres tú,

humo si te refleja tu lluvia.
Guardas en tus pestañas la espada que corta las mías.

Giras entorno a las hojas 

para empaparlas de las gotas

que se deslizan por tus raíces.



Siendo tú cortas el todo, 

siendo humo... eres tú.

miércoles, 5 de abril de 2017

Para la pluma

Esclava de tu tierra,
dueña de nada.
Naciste para vivir en jaula, y
te niegas, te revuelves;
tú no eres de él, tú
quieres ser la pluma que viaja
al son de sus deseos propios.
Un llanto encerrado en una prisión celestial,
la llamada a la libertad más prohibida,
cohibida y ahogada.
No eres un demonio por haber nacido y querer existir.
Por más que griten a tu oído insumiso,
por ti,
convierte el interior de tu jaula
en el Edén, y confunde a toda resistencia
de este viento que ya empuja
hacia unas cadenas en el suelo,
donde tú serás la pluma nómada,
y ellos los espectadores.

A quien no se deja crear

¿Qué misterio escondes
para reír con los ojos cubiertos de ti
y mirar con sonrisa pura?
¿Qué no quieres que se sepa,
si desnudas tu alma al no hablar,
si reflejas tu yo al sólo estar,
si piensas para ti y eres espejo todo?
Por favor, háblame.
No me dejes en mi intento de expresarte.
Quiero oír cómo te creas
mientras yo provoco tu puro gesto
y nos creamos ambos
entre palabras llenas,
nunca vacías, que giran
alrededor de nuestro universo de letras.