sábado, 12 de enero de 2019

Ya lo sabes.

Te veo cuando no quiero verte,
aún entonces te recibo con alegría.
Estás en toda química, unión,
en todos los parques del mundo,
y en los que solo has estado tú.
Te pido que desaparezcas,
lo hago, y resurges por mí, porque quiero
secarme de una eterna vez las ganas de lanzarme, tocarte, nunca abandonar te/me.
Por ese "me" he puesto el tablón de madera del que hablamos.
Por ese "te" apareces en mis sueños.
Es inútil dilatarnos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario